jueves, 25 de mayo de 2006

LAS CENAS...LIGERITAS

Hablemos de la cena.
¡Cuaaantas noches he ido a un restaurante que me gusta y he cometido excesos!. ¿No te ha pasado? te invita alguien a un sitio donde la comida está de no parar, te pides tropecientas cosas sin saber si te cabrán, y, ya al final, con el botón desabrochado y muchas sobras en los platos, vas y te pides aquel tiramisú que está de muerte o el pannacotta con mucho chocolate, o aquella tarta que sabes que está tan rica.
El resultado es una pesadez tremenda, acudir a los antiácidos y pasar media noche en vela.
No, no y no.
La cena, sea en casa o en la Cochinchina debe ser ligerita. Se puede disfrutar igualmente con raciones mas pequeñas o renunciando a la gula que nos ciega. Debemos tener en cuenta que la cena es la única comida que se reposa durante 8 horas...y eso no favorece, precisamente, el tránsito intestinal ni mantener la línea.

Para que puedas cenar a gusto y descansar a cuerpo de rey, debes renunciar a hidratos y verduras de hoja (de noche se digieren mas lentamente y provocan gases), y optar por verduras cocidas u horneadas, pescados, ensaladas sin lechuga, huevos y/o lácteos.
Por ejemplo:
- berenjenas rellenas y gratinadas con bechamel y queso
- pescaíto frito con ensalada de tomate y maíz
- menestra cocida y rehogada con un sofrito, acompañada de huevo relleno
- queso fresco con caballa, tomate y pimiento
- pisto con huevo estallado

Puedes tomar carne si la masticas muy bien y si no le pones guarniciones pesadas.

El cuerpo, para dormir, no necesita de alimentos puesto que consume menos energía y utiliza las reservas. Tampoco debe pasar hambre,porque te despertará,ni irse hinchado a la cama.
Recuerda: los excesos con la comida nunca son buenos. Una cena ligera, sabrosa y nutritiva es lo mejor.

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