Hace cosa de mes y pico, Canal Sur sustituyó su legendario programa de cocina (Con sabor andaluz) por un nuevo espacio. El programa de Manolo Rincón llevaba en antena la friolera de 11 años, aunque cambiando varias veces de formato y estilo. El cocinero se había convertido en un miembro más de la familia para las amas de casa, y en el yerno que muchas querrían tener. Pero las reposiciones y el no dejar nunca de estar en antena a la misma hora habían quemado al programa, que perdió liderazgo y finalmente ha desaparecido, no sabemos si para siempre.
Lo terrible vino con la sustitución.
La productora de Los Morancos, que tiene mucho amiguismo en la dirección de Canal Sur, les coló un nuevo formato presentado por la hermana de los humoristas, la que hacía de "Charini" en Las Omaitas...una mujer que, que sepamos, ni era presentadora ni había frito en su vida un huevo ante las cámaras, ni tiene restaurante, ni nada.
Para evitar las críticas si cocinaba ella, el formato ponía a un cocinero o cocinera jóvenes a elaborar el plato, con ella como ayudante.
Cuando vi algunos programas...me quedé de piedra...y no soy el único.
La hermana de Los Morancos lleva el programa en plan verdulera de barrio o maruja de poblado marginal (que es lo que es), hablando de manera soez, tratando a los televidentes como si fueran compañeras de fregona, y metiendo los dedos en todas las preparaciones para rechupárselos, o bien preparando ingredientes sin lavarse las manos.
Los cocineros, comparsas en esta especie de "Cocina para maris", intentan sonreir y poner cara de "qué divertida eres", aunque a veces se les haya puesto cara de "menudo asco de tía".
Extrañamente, el programa que estaba llamado a sustituir a Con sabor andaluz o al menos durar todo el verano, ha desaparecido de la programación. Los primeros días superaba el 20% de share, pero parece que la audiencia finalmente se ha puesto a vomitar o ha ido al psicólogo.
Esperemos que no vuelva.