Martes, 17 de junio de 2008
Comer deprisa incrementa entre 70 y 100 las calorías de nuestra comida.
Está demostrado.

Haced la prueba de comer despacio un día, masticando mucho, y comprobad el resultado: facilidad de digestión, ausencia de hinchazones, de gases, de ansiedad, de hambre...
Comer despacio nos ayuda a controlar el peso, saborear mejor los alimentos, disfrutar de la comida más tiempo, asimilar mejor los nutrientes, engordar menos y mejorar la calidad del sueño.

Para que el mensaje de que el estómago está saciado llegue al cerebro, hacen falta 20 minutos. Si comemos deprisa, no dejamos tiempo a que llegue esa señal, y por tanto seguimos comiendo más de lo necesario.

Consejos para comer despacio y mejor:

- contar las veces que se mastica cada bocado. Deben ser un mínimo de 20. Una vez te acostumbras a hacerlo, ya dejas de contar porque te habitúas a masticar mucho.

- cortar porciones pequeñas.

- comer con cubiertos pequeños

- comer cuando lo pida el estómago, no por ansiedad, aburrimiento o nervios, ni porque sea la hora.

En definitiva...el momento de la comida (sea desayuno, almuerzo, merienda o cena) no es para tomárselo a la ligera, porque de ella depende nuestra salud del resto del día, y del día de mañana.
Podemos tomarnos prisas para ducharnos, caminar, lo que sea, pero el momento de comer debe ser relajado, pausado, y dedicarle al menos 30 minutos.

¿Tomaréis buena nota de ello?

Feliz digestión.
Publicado por Slovie @ 9:21  | VIDA SANA
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