Por desgracia, esta mierda de servidor de blogs que es miarroba, me ha
borrado la receta cuando la tenía toda escrita, le había adjuntado las fotos y
le había dado a publicar.
Imaginad las ganas que he tenido de asesinar a los informáticos. Blogger te va
guardando casi cada segundo el borrador para que esoi no suceda. Miarroba...ni
eso.
Empiezo de nuevo el texto, con un mal humor considerable.
Llevaba varios días queriendo hacer un bizcocho para aprovechar las avellanas
que me habían dado. Finalmente anoche me puse a improvisar uno, reuniendo
ingredientes y partiendo de la base del clásico bizcocho de yogur, aunque muy
diferente.
(Un momento, que publico este trozo para que mierdarroba no me joda)
Dejé la mitad en casa (donde me dicen que está muy bueno) y me llevé la otra
mitad a la oficina, donde la repartí a 8 personas, y hasta me llamaron luego de
sus departamentos para decirme que estaba buenísimo, que sabía a Nutella o a
Ferrero Rocher. Éxito total. Como me llamo Manué, de ahí que lo haya bautizado,
con guasa andaluza, 'Ferrero Manué'.
INGREDIENTES
- Un paquete de 125 grs de avellanas tostadas
- Una tableta mini de chocolate negro de esas que venden en el Lidl (de cinco
en cinco, embalaje rojo)
- Un trocito de mantequilla
- Un yogur natural azucarado
- Dos vasos y medio del yogur con harina
- Un sobre de levadura
- Dos vasos del yogur con azúcar
- Cuatro huevos
- Un vaso y medio del yogur con aceite de girasol
- Tres o cuatro cucharadas de cacao puro en polvo (el mío era ecológico y sin
azúcar añadido, de venta en buenos herbolarios)
- Una pizca de sal
Calentar el horno (si es de gas, el fuego de abajo al máximo, si es eléctrico,
200 grados) unos 20 minutos antes de empezar.
Untar de mantequilla un molde desmontable de bizcocho, espolvorear harina,
repartirla bien y eliminar el resto. Meter en la nevera.
En un bol grande poner todos los ingredientes siguiendo el orden escrito.
Comenzar a batir bien con batidora eléctrica.
Tened en cuenta que al llevar las avellanas enteras, requiere un trabajo extra
batiendo. Hay que procurar que no quede ninguna entera y que, como muy finos,
los trozos queden como el crocanti de pequeños...la avellana debe estar lo mas
fina posible.
Quedará una masa espesa y achocolatada.
Verter al molde, introducir en el horno (si es eléctrico en la rejilla de
enmedio, si es de gas un paso mas arriba) y aflojarlo (si es de gas, ponerlo al
mínimo, si es eléctrico a 170-180 grados).
Dependiendo del horno la cocción será antes o después. Por regla general, a los
20 minutos ya debemos abrir un momento, clavar un cuchillo limpio en el centro
y, si sale con masa cruda pegada, dejarlo 5 minutos mas. Repetir esta operación
cuantas veces sea necesario con el cuchillo limpio, hasta que salga sin restos
crudos.
Una vez hecho, dejar templar en su molde antes de sacarlo.
El mío quedó muy aromático y delicioso, os pongo un par de fotos que le hice
anoche.

